“No nos ven, para mucha gente no existimos”, dice una de las asistentes a la gran cena colectiva organizada por el Movimiento de Trabajadores Excluidos y otras organizaciones sociales.

El pronóstico habló de lluvias por la tarde y el cielo, de un color plomizo, amenazaba con arruinar la Nochebuena de Buenos Aires. Sin embargo, bajo el lema Ninguna familia sin Navidad, alrededor de 1.000 voluntarios del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y otras organizaciones sociales, se reunieron después del mediodía en la Plaza Congreso para preparar las mesas y servir la cena navideña a unas 4.000 personas en situación de calle, 1.500 más que un año antes….

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